Me llamo Gaspar, una persona optimista (que no ingenua) y humano (que no mamífero), que hace unos años enterró a su hijo Gasparín. Y sí, repito, soy una persona optimista, alegre y que disfruta de la vida como el que más, con Gasparín, mi familia, mis amistades, mi trabajo, y con personas que voy descubriendo. Y todo se lo debo al nacimiento de LaRanaGaspar, cuya fuente de inspiración es Gasparín.