Yo de pequeño quería ser jefe... y he acabado de CEO de una empresa en la que no mando nada, porque en Happyforce cada uno hace lo que quiere: eligen desde donde trabajar, las herramientas, el horario, las vacaciones, el equipo, los proyectos en los que trabajar, ¡hasta eligen su salario! Y resulta que todo funciona mejor así: sin mí :)